PATRIMONIO
Calzada Romana S. I a.d C
Esta Vía natural de comunicación tiene un origen remoto. Como itinerario romano se extendía entre Mérida (Emérita Augusta) y Astorga (Astúrica Augusta), y ha sido objeto de estudio desde el siglo XVII hasta el presente, en razón a su relevancia histórica y cultural.
Las distancias, en millas romanas, se iban marcando con hitos de piedra: "miliarios" y al final de cada jornada de viaje existía una "mansio" o parador donde descansar. Baños de Montemayor podría corresponder con la localización de una de estas mansio: Caelionico o Caecilio Vico.
La calzada atravesaba la población, conservándose dos tramos de su trazado en las salidas N y S del pueblo. Asociadas al camino existen alcantarillas y puentes, como el denominado del Cubo. Durante la Edad Media adquiere caráceter de camino de trashumancia, coincidiendo en gran parte de su trazado con la cañada ganadera Vizcaína.
Termas Romanas S. I d.C.
El edificio del Antiguo Balneario data de la ampliación efectuada entre finales del siglo XIX y principios del XX, cuyos planos firma Santiago Madrigal Rodríguez, arquitecto de Salamanca. La fachada principal, de estilo ecléctico. La puerta principal tiene un remate avenerado con el rótulo de "Balneario" adornado con una guirnalda. Se adosan al cuerpo principal otras dos apmliaciones con fachadas diferenciadas. Rodea el edificio un jardín cerrado con una magnífica reja en cuya puerta principal se anota la fecha de 1884.
Conserva en su nterior resto de las termas romanas: un espacio de planta circular, con ocho metros de diámetro, cubierto por una bóveda semiesférica con iluminación cenital. En este espacio se abrían cuatro nichos u hornacinas donde se alojan bañeras de forma oval talladas en granito. Ha sufrido alteraciones por causa de las sucesivas reformas a lo largo de los siglos, de las que conserva las trazas del edificio que en el siglo XVII mandó levantar el obispo de Coria, Don Juan de Porras y Atienza. La propiedad del Balneario pertenece a los vecinos de esta localidad. Fue declarado Bien de Interés cultural en 1995.
Iglesia de Santa María S. XVI
Es una obra desigual en cuanto a su estilo y su calidad, fruto de distintas etapas constructivas entre los siglos XVI y XVII. Exteriormente destaca la fábrica de sillería de su torre, de tres cuerpos marcados con cornisas molduradas y planta cuadrada que se transforma en romboidal desde el segundo cuerpo, donde puede verse una moldura escalonada que une las cornisas superior e inferior. El tercer cuerpo tiene vanos de medio punto donde se alojan las campanas. Se remata con antepecho adornado con escamas, motivos heráldicos y flameros. Sobre él se alza un curioso coronamiento formado por pirámides herrerianas y dos arcos que se cruzan en el centro. La portada Norte se abre en forma de arco de medio punto, flanqueado por pilastras estriadas sobre las que se organiza un entablamento con un relieve en marmol del emblema mariano (jarrón con lirios) sujetos por dos putis, y flameros a ambos lados. En las enjutas del arco, dos medallones representando a San Pedro y San Pablo. Rematan el conjunto un relieve de la asunción de la Virgen, dentro de una aureola, acompañada por dos ángeles.
De su interior lo más notable es el retablo, de estilo barroco clasicista (1612), realizado por el escultador Diego de Salcedo y ensamblado por Antonio Gonález Ramino. Posee el templo un órgano con caja barroca del siglo XVII. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1982.
Iglesia de Santa Catalina S. XV
El Templo parroquial de Santa Catalina es una sencilla fábrica de mampostería granítica y sillarejo enfoscada en cal, con sillares en portadas y vanos, en esquinas y en contrafuertes. Posee una nave. La cabecera es plana y a ella se adosa la torre campanario de planta rectangular. La puerta Sur es un sencillo arco moldurado de medio punto, enmarcado por un alfiz; a ambos lados se repite el escudo del Duque de Béjar. Puede datarse entre los siglos XV y XVI.
Su elemento más destacado es el retablo mayor; único que se conserva. Su arquitectura, de elegante traza renacentista (siglo XVI), consiste en tres cuerpos distribuidos en tres calles y dos entrecalles, alternando la escultura con la pintura sobre tabla; si bien, perdomina la pintura. Su iconografía representa dos ciclos; uno principal de donde se narra la vida de Cristo y otro secundario con el mastirio de santa titular del templo. En la actualidad es el Auditorio Municipal.
Arquitectura Modernista S. XIX
Unido al auge del turismo termal de finales del siglo XIX y principios del XX, surgeeste tipo de edificaciones que, mayoritariamente, se utiliza como residencia de verano de familias adineradas de zonas urbanas próximas.
El Modernismo y el Eclecticismo historicista dominan en la arquitectura española. Y aquí la pequeña burguesía copia los modelos vistos en sus viajes a las grandes cuidades o durante sus vacaciones en lass playas de moda. Son residencias con jardín, donde lo principal es la fachada. Se pone especial cuidado en si ornamentación, buscando efectos llamativos.
Artesanía Tradicional
La manera de trabajar la madera del castaño se remonta a tiempos inmemoriales y es característica de los pueblos del Valle del Ambroz.
Aunque dentro del valle cada artesano se diferencia, en Baños de Montemayor, se trabaja la madera en fino, cestos que se dedican principalmente a las labores de la casa: cestos de costura, para la ropa sucia, cestas para el pan, cestos de campo, para recogidas de aceitunas y uvas, lámparas, cuadros etc.
La preparación de la madera es realizada con gran esmero, logrando así un producto de calidad. Finalmente parte de estos productos se decoran mediante pirograbado; antiguamente para ello utilizaban la fragua y actualmente con mecanismos más modernos.
El número de cesteros en Baños de Montemayor ha sufrido una disminución, ya que este oficio es muy laborioso.
Actualmente hay seis cesterías abiertas al público.
También es relevante la artesanía de la cerámica.